Capítulo 243: La inminente guerra.
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—Aquí estarás bien —susurró Beta Aiden, dejando en una cueva a Tabitha, inconsciente y aún con su herida sensible sanando lentamente.
Tras alejarse de esa hembra, ese hombre lobo tomó su forma lobuna, lanzándose hacia la espesura del bosque.
Fue en ese momento, cuando escuchó débilmente la voz de su mate, la Omega Liza, parecía estar alterada. Beta Aiden recordó que ella estaba cuidando de los mellizos, así que sin siquiera pensarlo se dirigió hacia ella.
En cuestión de minuto