Capítulo 142: Soy su única y verdadera Luna.
Beta Aiden quedó acorralado, pero en cuestión de segundos frunció el ceño y empujó a Tabitha, arrinconándola contra el piso alfombrado.
BAM~
—¡AAY! ¡¿QUÉ CREES QUE HACES, MALDITO AIDEN?! —le gritó ella, incapaz de ocultar su furia.
Fue en ese instante que…
¡AMBOS SE QUEDARON INMÓVILES!
A sus fosas nasales llegó un aroma peculiar, uno que odiaban y que para ellos era el más asqueroso de los enemigos a liquidar.
Beta Aiden se puso de pie, dejando de encimar a Tabitha, y le ofreció su mano,