Capítulo 121: Yo quise abortarlos.
Reina Maray exhaló, cruzándose de brazos, con una rigidez fría, veía hacia Alfa Rezef.
—Está bien. Quizá… me excedí un poco —dijo ella entre dientes ante su enorme orgullo—. Solo has mostrado interés en mí, de esa forma, así que creí que…
—¿Todavía te duele? —interrumpió Alfa Rezef, con su voz cortante como el acero. No había olvidado la debilidad que había envuelto a esa hembra todo el día.
Algo que a él… Lo tenía preocupado.
—Me siento mejor —respondió ella, pero la fragilidad de su to