CAPÍTULO 53: LA CONFIRMACIÓN DE MI PEOR MIEDO
Nikolai
“Gaia está…”
—¡No! ¡No lo digas! —exclamo con las manos cubriendo mi rostro. Contengo las lágrimas en mi garganta, esto no puede estar pasando.
“Nikolai, si no podemos sentirla, o rompió el vínculo o murió, y es evidente por lo que vemos que no es lo primero”, refuta Maheegan.
—Basta, ¡Basta! Ella no puede estar muerta.
El vacío en mi corazón amenaza con ahogarme, la furia que me recorre el cuerpo es asesina, podría ir ahora mismo a matar