CAPÍTULO 33: IMPRUDENCIA
Gaia
La oscura noche no fue suficiente para ocultar lo que vi desde la ventana. Nikolai prometió que vendría, pero no solo no lo hizo, sino que además, se encargó de restregarme en la cara cómo se besaba con Parisa por los pasillos del castillo.
No pude seguir viendo más, el dolor desgarrador que sentí dentro de mi pecho fue suficiente para hacerme entender que no soy capaz de luchar contra estos sentimientos. Que por más deseos que tenga de despreciarlo, la diosa luna