— Había pasado un mes desde que Alya vio a Artemis por última vez. La Loba había recuperado todas sus fuerzas, y sus entrenamientos de combate eran bastante fuerte cosa que a ella no le asustaba, todos los días aparecía con un nuevo golpe, aunque cada golpe a ella la volvía más fuerte, pero el entrenamiento de ayer estuvo a cargo del propio Alfa de la manada, Edan se sintió orgulloso su hija podía darle pelea de igual a igual, aunque Alya últimamente tenía un comportamiento extraño la joven sal