— Cuando sus manos se entrelazan entre sí, un sin fin de emociones los golpeaba, ellos sabían que al momento de cruzar aquella puerta de madera, toda su manada estaría gritando de Júbilo radiante y emocionados por escuchar los votos de amor y el nuevo juramento ante el soberano Pueblo Lobuno.
— Lastimosamente, no podían estar todas las manadas presentes, pero si estaban enlazados mentalmente cada manada que tenía bajo su poder Edan DuPont.
— Desde 3 mil millas de distancia estaban sintiendo la