— En el extenso bosque de Toronto la movilización de los guardias daba a entender que La Luna de la manada estaba por emprender un viaje, las órdenes siempre fueron claras desde el primer momento que Edan DuPont supo quien era su pareja.
— Protéjanla con sus vidas - les dijo a sus guardias - pero mantengan la de ella - Esa fue la primera orden que habían recibido los hombres desde meses atrás por parte del Alfa.
— Esa fue la razón por la cual Edan DuPont había hecho el viaje hasta el perímetro