— El amanecer había llegado, Siena había salido de la habitación del Alfa hace algunas horas atrás, ahora ocupaba el tiempo en despedirse de sus familiares y amigos. —Siena, ¿estás segura de irte? —le pregunta su hermano Balto.
— No ganó absolutamente nada con rechazar lo que la Diosa luna tiene para mí, estaré bien, sé que él me protegerá.
— Si tú lo dices - le dijo Maximiliano, entrando en la conversación. — Pero no creo que te proteja de Bruno Grimaldi esa es mi mayor preocupación. — Siena s