— El grito de Siena puso a todos en la casa de la manada con los pelos de punta La luna de la Manada Fuego de Luna estaba en trabajo de parto.
—Vamos luna, puja una vez más - le decía la partera, pero para Siena esto era más doloroso que la primera vez, aunque estaba agarrada de la mano de su Alfa, y este le brindaba toda la confianza y la fortaleza, el dolor era insoportable.
— Hasta que el llanto del nuevo miembro de la manada resonó en toda la habitación, para Edan eso había sido como volve