Pasé el día con Lola, inmerso en el trabajo como siempre. Con Lola destinada a ser mi Luna, sabía que ella podía manejar la carga de trabajo. Su lealtad a esta manada era tan fuerte como la mía, y sabía que no había nada que no hiciéramos por el beneficio de nuestra gente.
Encargarse de una manada era mucho más que papeleo y órdenes rápidas. Tenías que estar dispuesto a sacrificarte a ti mismo, tu tiempo y tu vida. Ser un Alfa significaba renunciar a tus esperanzas y sueños, tus pasatiempos e i