Narra Alessandra
Entramos yo con mis shuriken y navajas en la mano, Bastián con el arma en lo alto.
Nos acercamos a él que sigue sentado con confianza en su m****a de sofá.
Pero el seguro de varias armas siendo desactivado nos hace detenernos.
Jian: Quietos.
Frenamos y los hombres a nuestra espalda nos sacan las armas.
Jian: Me dijeron que eras un problema, pero no tenía idea de cuánto, ¿¡Dónde está mi nieto!? Dónde le dijiste a este traidor que lo dejara.
Apunta al rubio.
Alessandra: No