Capitulo 31. Especial la infanta y el rey
2/2
Me siento especial, aún no quiero abrir los ojos y despertar, no quiero que todo sea un sueño y me encuentre en el convento.
Lo de anoche simplemente fue maravilloso, no voy a decir que no hubo dolor porque si que lo hubo, pero las caricias, las sensaciones y el placer aplacaron ese dolor.
Lo único vergonzoso fue cuando dos señoras mayores pasaron y se llevaron las sábanas y con ellas el símbolo de mi pureza.
Dos chicas del servicio abren la puerta, abren las cortinas inundando toda la ha