Capítulo 233. Primer golpe real.
Báltico no se movió, mirando de soslayo a su acompañante. Mientras, Catrina por medio de la pantalla lograba verlo a él. Atento, tenía los hombros relajados, la respiración pareja y el pulso invisible.
Dejó salir un suspiro, tomó otro malvavisco, mordiendo la mitad, para verlo, con la misma compostura que mantenía siempre. Le dedicó una sugerente sonrisa, podría catalogarse hasta limpia, medida y de toda una profesional. Ninguna emoción era delatada. Aunque por dentro, el pulso le martillaba; p