Alicia Montes de Carbajal
El profundiza su beso dándome una sensación extraña en el estómago, que a pesar de ser brusco conmigo despierta anhelo y recuerdos sobre mi primer beso con mi esposo Marcelo. Poco a poco su furia mengua convirtiéndose en algo más dulce, escucho como murmura mi nombre, pero no lo dice completo. Sino que me llama Ali manteniendo sus labios unidos a los míos, presionando mi cuerpo sobre las sabanas.
Mi mente comienza a confundirse por ser llamada de esa manera. Solo en