19.
19. Punto de quiebre.
Las cosas habían cambiado mucho, todo, todo era diferente. No podía seguir engañándome, Aaron tiene a alguien más o su trabajo es extremadamente esclavizador, siendo que esto último es improbable porque es una editorial bastante reconocida. Hace semanas que no me toca, en que pasan días enteros sin siquiera escucharle la voz. Me da
unos cuantos besos los domingos, pero… ¿el resto de la semana no podría llamarme al menos una vez al día? No sé si es que me volví invisible o