Un brindis es solo eso, pero en este mundo puede ser una invitación a la muerte…
André Mossimo
Me quedo con la espalda recostada a la pared, en un rincón del salón observando la interacción de todos, con la copa en la mano. Diviso la mano de Marco en la cintura de la mujer que me gusta y la cual voy a tener en mi cama en cualquier momento, ni siquiera voy a obligarla. Ella va a venir solita hasta mí. Sonrío a la que tengo al lado y que, pese a las cicatrices que un me quedan en el rostro suspi