—¿Cuánto tiempo lleva esto? —preguntó Gloria sin pelos en la lengua después de cerrar la puerta tras ella y Cindy.
—¿Qué?
—Vamos, sin excusas —dijo Gloria con sorprendente compostura, señalando el sofá—. Siéntate.
Irritada, Cindy se dejó caer en el sofá y Gloria se sentó en la silla de enfrente.
—Así que, tú y Miguel Ángel, ¿cuánto tiempo lleváis en esto?
Cindy la miró fijamente, sin saber qué decir a eso. Desde el principio había temido constantemente que este momento llegaría en algún mo