El viernes por la mañana, Grace volvió a mencionar su broche, que seguía sin aparecer. Como había prometido, Mindy la había ayudado a buscarla, pero la joya no había sido encontrada.
—No lo entiendo, siempre lo he guardado en una caja en mi mesita de noche, seguro que no lo he extraviado.
—¿Dónde los tuviste por última vez? —quiso saber Cindy.
Grace pensó por un momento. —El martes, cuando fuimos al rodaje, los llevaba en la blusa.
—¿Y a la vuelta? ¿Estaba todavía? ¿Tal vez lo perdiste en e