Con resignación, Cindy dio un sorbo a su copa mientras intentaba detectar algún rastro de Miguel Ángel en algún lugar del bullicio.
—Espero que sea tu primer cóctel —le oyó sonreír detrás de ella en ese mismo momento.
Cindy se dio la vuelta —Sí, lo es, y no te preocupes, me comportaré, no me saldré del personaje, y no daré respuestas estúpidas a ningún periodista.
—Bueno, es un buen comienzo —sonrió.
Entonces sus ojos se posaron en su vestido y ella le vio tragar saliva.
—¿Pasa algo? —preguntó