Fiorella rió con travesura aplaudiendo y asintió con ánimo, me despojé del saco tendiéndoselo a ella. Me enrollé las mangas de la camisa hasta los codos y me sumé a la jauría de lobos, lo reconozco, los hombres en grupo y con alcohol en sus venas se vuelven cavernícolas.
Y sí, ocurrió que yo resulté ser la persona a quien le cayera el liguero de la novia, mierda, fue lo único que dije mentalmente. Yo tenía el liguero, la hermanita de Nicholas, el ramo.
Los invitados ya pasados de copas con el á