Especialmente siendo ella una mujer hermosa que vive en un edificio antiguo. Énfasis en: ¡HERMOSA!
Hasta un idiota podía imaginar el escenario. Sin duda por su belleza había atraído a algún millonario que quería conquistarla, empezando con un coche.
O quizás ya la había conquistado y el coche era la recompensa.
Qué bueno ser rico, ofreciendo un Maserati de 1000.000 dólares como si nada.
Lástima que él fuera hombre, si no también buscaría un patrocinador adinerado. En estos tiempos, ¿por qué mant