Bajo las farolas, los tres caminaban conversando mientras el viento frío convertía sus respiraciones en volutas de vapor blanco que se elevaban en el aire.
—Luci, ¿un café? Yo invito —sonrió Tacio mostrando sus dientes blancos.
Lucía estaba por responder cuando un joven se detuvo frente a ella. Bajo las miradas confusas de los tres, sacó como por arte de magia un ramo de rosas y se lo ofreció:
—¡Ho-hola! Soy estudiante de tercer año de maestría en la Universidad de Comercio. Te... te he observad