Sergio todavía tenía una expresión de satisfacción: —Este Daniel es realmente increíble —comentó, dio un par de sorbos a su agua y añadió pensativo—: Verdaderamente increíble...
—Papá, esa cara que pones es como si hubieras encontrado al amor de tu vida —bromeó Lucía entre risas.
—¡Qué disparate! ¡Mi único amor es tu madre!
*
Como el día anterior se habían agotado explorando las Ruinas de Monte Azul, Sergio y Carolina decidieron quedarse en casa descansando.
Lucía, por supuesto, respetó su decis