Después de todo, ni siquiera Mateo lo quería.
Y además...
Maico aún no sabía de esto, y Mercedes no se atrevía a mencionarlo frente a él.
En el fondo, sabía que Maico no aprobaría su decisión.
Tal padre, tal hijo, ambos igual de despiadados.
A estas alturas, hacer que Sofía abortara ya no era realista.
Así que no le quedaba más remedio que aguantarse.
—Oye, escuché que tu nuera está embarazada, ¡y de gemelos!
—Sí, yo también me acabo de enterar. Los tortolitos lo mantuvieron en secreto hasta pas