Roberto pensaba igual, así que tampoco salió en defensa de Lucía.
Lisa continuó:
—...Hay que saber cuál es nuestro lugar, ¿entiendes? Una estudiante de biología pretendiendo criticar los datos experimentales del grupo de física, es para morirse de risa...
En ese momento, Boris, que había estado tecleando algo en su computadora, exclamó emocionado:
—¡Acabo de recalcularlo todo y Lucía tiene razón!
Lisa se quedó muda como un pato al que le hubieran pisado el cuello.
Jenny y Roberto se miraron conf