Tatiana sonrió y se acercó, tomando del brazo a Johan: —¡Qué coincidencia encontrarlas aquí, Carolina!
—Tatiana —respondió Carolina con una sonrisa cordial.
—¿Qué hacen tú y Lucía en la oficina de ventas? No me digas que van a comprar una casa...
—No —respondió Carolina. Ya la habían comprado ayer.
—Ah... —Tatiana la examinó de arriba abajo, con una sonrisa cada vez más amplia—. Nosotros vinimos a ver las casas. ¡Este Valle Verde es todo un fenómeno! Dicen que es casi imposible conseguir un depa