Tassia sentía muchas ganas de seguir durmiendo pero una preocupación molestaba en su mente.
Abrió los ojos y lo primero que vio fue a su tío Vladimir, los ojos verdes característico de los Ivolkov le devolvió la mirada.
-“¡Tassia! ¡Carlotta! ¡Ya está despierta!...”-gritó mientras saltaba alegre en la cama.
Una venda rodeaba su cabeza y los recuerdos de esa noche volvieron, Mark, el baile y el beso con ese CEO chino, luego el choque y sentirse rodar varias vueltas.
-“Tassia ¿Estás bien? Dios, no