Sintió como si su corazón se detuviera pero era imposible, si no estaría muerta, pero eso no quitaba el shock.
-“¿Qué dices? Te vas a casar…”-
-“Que me vaya a casar no quiere decir que no pueda tener un amante”- dijo y así como salió eso de sus labios mi mano golpeó su rostro otra vez.
Lo empuje con toda mi fuerza y salí de su agarre, me levanté tratando de alejarme de su influencia.
-“Creo que no estás pensando bien, yo no soy una de tus subordinadas cualquiera, soy hija de la familia Ivolkov