Mundo ficciónIniciar sesión—Hijo de puta —gritó la chica pegándole una patada en la entrepierna y separándose de él.
La chica salió corriendo, pero la cogí de la cintura sin dejarla salir.
—No somos los malos —gritó Aiello levantándose del suelo.
La chica pelirroja se giró y luego me miró.
—Brisen te espera en casa —dije y a ella se le iluminaron los ojos.
—¿La conoces? —Asentí.
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