Mundo ficciónIniciar sesiónNos mirábamos a los ojos sin emitir palabra alguna. Draven había pasado su mano por mi cintura y en este preciso momento me estaba acercando a su cuerpo. Besó mis labios y sonrió.
—Me haces bien Brisen.
—Tú también me haces bien Draven.
Ambos cerramos los ojos y ahí nos quedamos abrazados.
He pasado estas dos semanas con Draven, no he salido de su casa, y casi tampoco de la habitación, él y







