Fiorella buscó un taxi y le ofreció una suma ridículamente buena al chofer para que la llevara hasta la villa, la esperara, y luego la volviera a traer hasta el pueblo. Necesitaba poner a salvo al pequeño Francesco junior y luego regresar a Vernazza porque estaba segura de que Giorgio mandaría a por ella, así que por el momento no era bueno tentar más al diablo.
Carmina la siguió y tomó fotografías de ella con el niño y del auto en el que se fue, si tenía que quedarse un poco más de tiempo en V