Meses después.
Meses después y la felicidad reina en todos lados, las aguas estaban claras y la paz abundaba.
Los buenos negocios seguían dando fruto y eso hacía feliz a todos.
Rusia
—¿Ya puedo salir de viaje sin que me estén vigilando? —reclamó Ángela, a sus padres y hermano.
—Mi amor, no te vigilamos, solo cuidamos de ti —respondió su padre.
—Puedes viajar donde quieras y cuando quieras —afirmó Ángel.
—Voy a Japón, ya tengo los pasajes, vamos un grupo de amigas —les anunció muy entusias