Capitulo 27
El día pasó tranquilo para unos, pero para Ángel no, llamaba a sus padres y no recibía respuesta por ningún lado, eso lo tenía muy preocupado, le había prometido a Marisol encargarse de su hermana y ni siquiera la había visto en horas.

No entendía en qué momento su pequeña hermana se volvió tan indispensable, tan envidiosa y llena de odio.

—Señorita, ¿ha visto a mí gemela? —pregunto Ángel con preocupación.

—No la hemos visto, señor —respondió la mucama de turno en limpiar la habitación.

Ánge
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