La semana siguiente resultó ser bastante agotadora y frustrante. Fabrizio revisó un sinfín de documentos y entrevistó a algunos empleados. Para no despertar las sospechas de nadie, se aseguró de hacer las preguntas correctas. No era necesario ser demasiado directo, se podía averiguar bastante con un par de comentarios lanzados aquí y allá de vez en cuando mientras ellos hablaban de lo bien que estaba todo.
Su estancia terminó prolongándose un par de días más y Fabrizio no veía la hora de regres