Mundo de ficçãoIniciar sessão—Eso…—
No continua a causa de que se abre la puerta y la mujer que le roba el aliento y vuelve loco, se aparece ente él, sonriente y con los papeles en la mano.
—Dante, Libi tuvo que irse, espero que no te moleste, me quede en su lugar — explica al entrar a la sala de juntas.
—No te preocupes, cara — sonríe al estirar su mano y querer atraerla hacia él, pero Cristina







