¿Acaso Rupert no había capturado a Brenda? Ashley había insistido en que no había forma de salvarla, encerrada en una fortaleza a la que nadie podía llegar.
¿Podría ser que Rupert y sus hombres hubieran fallado? Blake apartó ese pensamiento de inmediato. Si Brenda hubiera sido liberada, Ashley lo habría sabido. Habría dado la alarma.
—Puedo probarlo —dijo Katharine, con la postura rígida como un decreto real—. Como miembro de la familia real, doy mi palabra sin dudarlo. Ella es Brenda McGee. La