Michael no esperaba que ella lo aceptara tan rápido, mucho menos que lo defendiera. Una leve sonrisa apareció en sus labios, y una calidez le llenó el pecho. Así se sentía ser padre, esa alegría única que solo un niño podía dar.
—Hoy lo único que importa es la felicidad de Elaine —dijo con orgullo, enderezando ligeramente los hombros.
Sophia exhaló, atrapada entre la frustración y la resignación.
Por primera vez, Michael estaba asumiendo el papel de un padre.
Elaine estaba viviendo el mejor mom