De repente, un rayo de sol atravesó las puertas del teatro, captando la atención de todos. La multitud giró la cabeza al unísono para ver quién entraba, y una figura impresionante emergió entre la luz.
El público quedó en silencio. Sophia había llegado.
Bianca dejó escapar un suspiro de alivio y relajó la presión en sus manos.
Zoey, sorprendida, mordió su labio mientras observaba a Sophia avanzar.
Sin embargo, a medida que Sophia se acercaba al escenario y el público la veía con más claridad, s