Vía de escape.
Barcelona,España. Año 2018.
—El desayuno está listo, joven. —Informó una voz masculina detrás de la puerta,luego de haber dado unos breves toques.
—Lo sé. En un momento bajo. —Afirmó el chico desde su habitación, mientras sostenía una mochila atada a una soga.
En tanto escuchó los pasos aislados del mayordomo se encaminó a abrir la ventana cristalina que se vislumbraba al otro lado de las cortinas azules que pregonaban en lo blanco de su habitación. Al abrirla dejó caer la mochila por la vent