Mundo ficciónIniciar sesiónLa noche era realmente hermosa. El cielo tapizado de colores oscuros hacía que la luna se viera mucho más brillante; las estrellas resplandecían en un manto de destellos centelleantes que se mezclaban en un juego perfecto entre los tonos pincelados del firmamento. Era magia; una noche mágica.
Unas manos se posaron en mi cintura y me giré de inmediato para descubrir esos ojos hermosos que me hacían estremecer. Los últimos minutos h







