8.
Punto de vista de Ellen.
Sentada en el auto con vidrios polarizados, espero pacientemente la llegada del rubio. A Axel no se le debe preguntar más, acaba de regresar de su último concierto y su conductor se ofreció a recogerlo, como una sorpresa. Extrañamente, a pesar del nudo en la garganta después de las últimas noticias de mi hermana, la alegría que vive en mí es inimaginable.
Cuando escucho algunos gritos y veo diferentes luces golpeando contra el vidrio opaco, mi espalda se despega del