Mundo de ficçãoIniciar sessãoTania sonrió nerviosa. “Lo siento, se que no es de tu incumbencia, solo … no tengo con quien hablar, esta ciudad es nueva para mi y no conozco a nadie”.
Melissa tomó su mano amablemente. “No te preocupes, te entiendo, hubo un tiempo en que yo también viajaba mucho y siempre estaba sola, después conocí a mi hermano Octavio el fue de gran ayuda para mí”.
Tania frunció el







