Aún seguía sin responder, seguía pensando en todo lo que había sucedido hasta ese momento. Solo recordaba que al escuchar aquella pregunta le solté de la mano y salí disparada de la habitación.
OH POR DIOS QUE NIÑERIA!!
Pero la verdad es que estaba asustada y no entendía el porqué, me sentía extraña. Joaquín seguía en la habitación esperándome, esperaba una respuesta, esperaba la actitud de una mujer, no la de una niña "no seas cobarde". me repetia, reacciona!
Tenía que ser madura y volver a la