_¡Señorita! ¡señorita Mikaela! ¿lo escuchó?, Dios mío, ¡sabía que usted era quien conquistaría su corazón!- Liz apareció corriendo desde el corredor casi dando saltitos de alegría.
_Liz... -trató de detenerla Viane.
_¡Me estás jodiendo!¡¿Por qué piensas que quiero estar al lado de ese hijo de puta?!, esto es una completa mierda.
Estaba furiosa. Cómo podía burlarse así de mí. Shandra sabía perfectamente que no deseaba seguir involucrada con él y en vez de salvar su imagen, decidió seguir metiendose conmigo.
_¿Dónde está Harold? Quiero hablar con él ahora.
_S-señorita, yo...- Liz parecía a punto de llorar.
_El señor Harold se encuentra en su oficina.- respondió con calma Viane
_Llevame ahora mismo.
Estaba tratando de no explotar con las dos mucamas, pero mi cara estaba completamente roja y la ira se me había subido a la cabeza. Solo tenía ganas de destrozar algo o gritarle a alguien. Harold iba a ser mi víctima.
Toc toc
_Señor Harold, nos permite...
Abrí la puerta sin más interrumpiend