Entre con la espalda erguida mirando a la fila de sirvientes que me esperaban. Tenía que admitir que está vez se estaban esforzando. Miré de un lado a otro buscando rostros familiares y enseguida reconocí a Emilia y Edith.
_Emilia fue reprendida por su falta de respeto hacia ti, además, en está ocasión te asignaré alguien más eficiente. - Harold notó que había estado buscando a Emilia.
_no, quiero que Emilia y Edith vuelvan a ser mis mucamas.
Edith no se sorprendió mucho, por otro lado