Era extraño, simplemente extraño. Un cosquilleo ansioso se formaba en mi bajo vientre cada vez que me acariciaba la espalda. Mi ropa interior se sentía empapada y estaba segura que cuando él lo descubriera, no habría forma de escapar.
Suspiré de dicha en el momento en que su bulto me rozó un poco. Fue caliente y agradable.
_Tu boca huele dulce - me atrajo hacia su rostro casi besándome.
_Bebí algo antes de venir aquí.
_ Eso explica porque estás tan mojada.
Para demostrar que tenía ra