CAPÍTULO 20

— ¿Puedo descansar? —pregunté, rogando para mis adentros que aceptara.

Llevábamos más de cuatro horas atendiendo pacientes, bueno él, yo solo era una espectadora que escuchaba cada una de sus explicaciones y preguntaba cuando tenía una duda.

Sentía mucha presión en mi parte baja, sabía que debía de sentarme pronto o algo malo pasaría.

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