Mundo de ficçãoIniciar sessãoSeguido de sus tres escoltas, entró a la primera joyería que vio. No le importaba cual era, si el anillo era fino, si era hermoso.
Solo necesitaba un anillo... cualquiera. Igual el que había escogido con amor, reposaba en sus aposentos.-Bienvenidos- saludó una mujer muy hermosa de faciones delicadas y dulce acento. -Busco un anillo de compromiso.-¡Oh, me encantan los compromisos! - dijo emocionada- tengo muchos, unos más exclusivos que otros.






