CAPÍTULO 9.
Llegaron al final de la barra, en su lado izquierdo.
Max se sentó y pidió un whisky, mientras B.J permaneció de pie muy cerca de él, en total alerta.
La chica dio media vuelta para retirarse, echando una furtiva mirada a la mole de guardaespaldas, antes de desaparecer por completo.
Max casi se echó a reír por lo bajo. B.J parecía una roca seca y sin emociones, sin embargo, era hombre, y el CEO entendía perfecto que debajo de toda esa ropa y actitud profesional, existían los poderoso